Poner nombre a lo que uno siente ya alivia. Escribe cómo estás y este espejo te devuelve un reflejo con calidez y honestidad, ayudándote a afinar la emoción. Es un espejo de palabras, no un juicio ni una terapia: si lo que sientes pesa de verdad, busca a alguien de confianza o a un profesional.
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Escríbeme cómo estás — una frase, un desahogo, lo que sea — y te devuelvo el reflejo de lo que destilan tus palabras. Honestidad por delante: es un espejo de PALABRAS (un detector por léxico, sin inteligencia artificial), no un juicio ni un diagnóstico. A veces un reflejo basta para verse mejor. Nada de lo que escribas aquí se envía a ningún sitio.